Teniendo mi color favorito, pintaste las paredes de las calles de azul y negro. Que aburrido que sos, tenías mi paleta, la sabías manejar pero en tu ego te olvidaste una clase, y acá estoy con mi color favorito lleno y el negro y azul que tengo que ir a comprar, todo por tu capricho egoísta de esos colores, aburridamente engreídos y vacíos como vos.
7.04.2011
Fín transparente
Me pinté el cuerpo de color transparente, siendo vulnerable, siendo un papel en la corriente que se golpea por algo y vuelve a elegir. Me pinté de transparente, los colores saturados de por demás de la gente me parecen idiotas, no quiero color al estilo personalidad falsa, ni quiero identificación individual como una firma de pintor, ni quiero el anonimato porque acá estoy. Transparente fue lo mejor que encontré, ves mi corazón y te podes aburrir, divertir, y pensar que mucho hay para nadar, porque soy transparente y se me nota la sangre correr, como efusivamente va decidida. Se ve que sobra para caminarme, como un museo sin fin.
Silvina
Hundirme en el hueco de tu cuello y la boca. Aspirar esa droga, la mejor. Hundirme, desaparecer en ese lapso de instante. Cerrar los ojos y no pedir más, o si. Besarte y querer quedarme a vivir ahí. Pensando y sonriendo porque te iba a decir todo para poder decirte chau, no sabiendo que cuestionarte todo, y tener las respuestas equivocadas me iban a hacer permanecer.
Idealismo golpeado naturalmente
Agarrá tu cabeza, no dejés que se despegue y valla volando a las alturas para bajar y subir, cuando ella quiera o pueda. Porque olvidarse que el cuerpo nos recuerda que somos esto, que fue desde que somos y que inconscientemente siempre naturalmente esta, es horrible. El olvidarse de eso. La vergüenza de volar tanto, y caer como un libro al piso, golpearme ruidosamente y doler. Lastima, pero no es más que recordar los pasos contados que tenemos, y las ideas universales que poseemos.
7.01.2011
Julieta
...Y no, todavía no te conté del día en que me di cuenta que estaba enamorado por primera vez en mi vida, a partir de que me llamaste como siempre lo hacías, pero ese día me enamoré cuando me contaste que te ibas lejos a otro mundo que yo no podía llegar, te habías enamorado de él, vos tan linda como siempre, estaba confundidamente enamorado desde el primer día que te vi, en el colectivo y te mire por tus zapatillas y pensé que bueno que hay chicas que les gustan cosas que a la mayoría no, mire más arriba y vos no me gustabas físicamente pero evidentemente ese día me enamoré y recién lo supe 4 años después cuando tomaba un te y vos llamaste, te reías misteriosa y hermosamente, estabas con él, tu felicidad pasaba a ser lo primero para mi, yo tu adorno, vos mi amor...
Tatiana
Nadas en una marea sana, liviana y tranquila. En esas idas es cuando mejor te encontras y estas con vos, yendo a lo llano y de nuevo a lo profundo. Lejos visualizas un barco, que no se sabe porque a los segundos ya esta a tu lado, sera tu anhelo de tenerlo, sera mi viento. Me mojo el brazo mientras charlo y te cuento lo que hay más lejos, nada más desconocido para mi que lo que nunca tengo, creo mirarlo y saber pero es tan poco y vos escuchas todas las boludeces que puedo creer. Te invito a que nos vallamos por ahí solo un rato, a fijarnos como el viento sopla sin dejarnos de decir que esta ahí, nos sumergimos en la nada, compartimos eso. Nos sentimos tan a gusto que prometemos repetir otra vez la nada, que tan vaciamente nos gusta. Sentimos la injusticia, de no coincidir. Y sonreímos viciados, y llenos solo por el aire, solo por la nada, o solo por lo que no vemos, y vagos los dos, no queremos esforzarnos en sentir, el agua nadar. Vos ahí, yo acá. Por si sufrimos, como sufrimos, sufrimos. Y reímos, muy desgraciadamente nuestra risa es casual, de a dos, de a uno, y queremos sufrir. Extraña razón para darnos gustos ciclotimicos, para entrar en túneles de agua, de sol, de besos, de aire, de ojos, de pelos, de arena, de a dos, de pies, de a uno, de a uno, sin dos.
Andrea
Hay un final infinitamente. No suelo contártelo. No suelo pensarlo cuando estás acá. Perdón. Nada más culpable que un amor infernal, de odio y cariño profundo. De puro sentir natural. Me atrapa mi vida, no voy a atrapar la tuya. No, como tantos no. Querer eso para vos, ¿Cómo voy a querer eso para vos? Antes que todo empiece es mejor decirte adiós. La religión me enseño la culpa, no me dijo que no se debía mezclar con amor. Con consideración al otro, que podía destrozar cosas para un bien ajeno, que poco iba a entender el que recibía el tan buen gesto. No lo vas a saber, pero no podes luchar contra este gigante, ni te ofreciste, si nunca lo supiste. Enamorada de ese amor profundo, la idea de eso que paso, la idea de que es lo mejor, la idea ¿Cómo lucha tu cuerpo contra esa idea? Perdón, antes que el hola, un beso.
6.27.2011
Gabriela
Si sigo buscando mis no en vos.
Sigo sentada pasando la vida.
Si la búsqueda nace inconscientemente,
la vida me pasa, y por más preguntas no puedo hacer nada.
Si es así mi vida, discúlpame amor
pero nada más lejos que tus abrazos hay hoy.
Sigo sentada pasando la vida.
Si la búsqueda nace inconscientemente,
la vida me pasa, y por más preguntas no puedo hacer nada.
Si es así mi vida, discúlpame amor
pero nada más lejos que tus abrazos hay hoy.
Constanza
Te ví, pensé: No podés ser tan gil.
Te ví, pensé: No podés querer parecer eso, que alejadamente esta de vos.
Te ví, pensé: No podés estar en mis manos, quiero otra cara.
Te ví, pensé: No podés estar sentado, mientras el mundo cae y aún se puede levantar.
Te ví, pensé: No podés charlarme nada que dure mi mirada.
Te ví, pensé: No podés ser tan goma.
Te ví, pensé: No podés hacer esas cosas.
Te ví, pensé: No podés llevar una vida típica.
Te ví, pensé: No podés tratar así a tal.
Te ví, pensé: No podés no cuestionarte nada.
Te ví, pensé: No podés tener una opinión clasemedista.
Te ví, pensé: No podés ser tan lindo con tu música e ideas, y después decir puto.
Te ví, pensé: No podés, no podés, no podés.
Te ví, pensé: No podés querer parecer eso, que alejadamente esta de vos.
Te ví, pensé: No podés estar en mis manos, quiero otra cara.
Te ví, pensé: No podés estar sentado, mientras el mundo cae y aún se puede levantar.
Te ví, pensé: No podés charlarme nada que dure mi mirada.
Te ví, pensé: No podés ser tan goma.
Te ví, pensé: No podés hacer esas cosas.
Te ví, pensé: No podés llevar una vida típica.
Te ví, pensé: No podés tratar así a tal.
Te ví, pensé: No podés no cuestionarte nada.
Te ví, pensé: No podés tener una opinión clasemedista.
Te ví, pensé: No podés ser tan lindo con tu música e ideas, y después decir puto.
Te ví, pensé: No podés, no podés, no podés.
6.24.2011
Florencia
¿A dónde vas? Nacho, te estoy preguntando algo..
El pibe no tenía ni las más mínimas ganas de contestarle, estaba cansado y sabía el porque, no muchos lo saben. (La verdad es que él era muy interesante, sobresalía de los demás sin sobresalir para la mayoría, pero yo lo podía observar como se elevaba ante todos sin decir "acá estoy" es que me considero una minoría la cual siempre busca esos símbolos hermosos que se esconden y son el doble, por ser un poco de vos tan bajo como te crees y un poco de eso grande que tan lejos pensas)
Él no. Sólo consideraba que en ese momento ella sufría de inseguridad. Y que no estaba para lidear con cosas así, tampoco la quería ayudar. Siempre sintió lejos de sus posibilidades el cambio en el de al lado, con su forma de pensar, pero por alguna extraña razón pensaba que podía masificar la cuestión y llevarlo a lo grande. ¿Él? Presidente del Centro de Estudiantes de su escuela, remera del Che y todo muy popular, como si tuviese el deber de pertenecer a todo por el hecho de parecer que no tenía nada. El revolucionario, que quiera implementar es raro pero es lo natural en los "revolucionarios" de acá y hoy.
Dentro de sus inseguridades Florencia pudo decirle la única verdad dentro de sus meses de novia.
-Ya esta predicho como ser rebelde, y vos lo cumplís bastante bien. Y ahora que sos eso de lo que no querés pertenecer, ¿Vas a entender mi inseguridad? Si todo se da vuelta a cada segundo, ¿Cómo ser libre sin saber? Perdón y chau.
El pibe no tenía ni las más mínimas ganas de contestarle, estaba cansado y sabía el porque, no muchos lo saben. (La verdad es que él era muy interesante, sobresalía de los demás sin sobresalir para la mayoría, pero yo lo podía observar como se elevaba ante todos sin decir "acá estoy" es que me considero una minoría la cual siempre busca esos símbolos hermosos que se esconden y son el doble, por ser un poco de vos tan bajo como te crees y un poco de eso grande que tan lejos pensas)
Él no. Sólo consideraba que en ese momento ella sufría de inseguridad. Y que no estaba para lidear con cosas así, tampoco la quería ayudar. Siempre sintió lejos de sus posibilidades el cambio en el de al lado, con su forma de pensar, pero por alguna extraña razón pensaba que podía masificar la cuestión y llevarlo a lo grande. ¿Él? Presidente del Centro de Estudiantes de su escuela, remera del Che y todo muy popular, como si tuviese el deber de pertenecer a todo por el hecho de parecer que no tenía nada. El revolucionario, que quiera implementar es raro pero es lo natural en los "revolucionarios" de acá y hoy.
Dentro de sus inseguridades Florencia pudo decirle la única verdad dentro de sus meses de novia.
-Ya esta predicho como ser rebelde, y vos lo cumplís bastante bien. Y ahora que sos eso de lo que no querés pertenecer, ¿Vas a entender mi inseguridad? Si todo se da vuelta a cada segundo, ¿Cómo ser libre sin saber? Perdón y chau.
Maitena
Estuve meses en su boca, con un solo beso fui la primera en lo que pensaban sus ojos. Me mantuve por una duda, (siempre todo se eterniza con una duda). Un día cansados por muchos días de sostener lo insostenible, pensaron nuestros cuerpo y miradas, por que aún así nunca nuestras palabras, que era momento de ponerle un fin o inventarlo al menos.
Lo busqué, o me habrá buscado y yo fui, hoy es lo mismo. Y despidiendo un año de "boludearlo" o para decirlo mas embellecido, de evitarle comentarios, de jugar con su interés, sentirme cómoda en su inquietante búsqueda de mi, de sentirme como ningún otro chico me hizo sentir, y mi gusto era mantenerlo siempre así, me di cuenta que lo quería, me hacía poner contenta con su existencia y no solo quererlo para mi, quería hacerle bien. Me decidí a contarle un hermoso final, como esos de las películas que siempre le contaba, y él como siempre me escuchaba. Eliminé a las princesas, príncipes azules, hadas y me quede con lo que siempre te dicen los cuentos, un mentira que te haga feliz.
-Desde el primer momento sentí que podíamos ser amigos. En las relaciones con lo pibes podes tener dos caminos, una de lo estético (visualmente atractivo) o de lo interesante (bueno, simpático) si mezclas los dos te sale el ideal, pero elegí ser tu amiga. Nunca lo dudé.
-¿Eso somos entonces?
-Si. Nos llevamos re bien Lucho, o ¿no? sos como un hermano, compartimos todo, no te puedo ver de otra forma.
-Si seguro, a mi me había quedado la duda al principio pero después también te tome como una amiga Mai.
Empezó a guardar las cosas que tenía en las bolsas del supermercado en la heladera, y con un extraño desinterés a lo anterior, me contaba de la noche anterior, casualidades muy justas, que ese día iba a empezar a tener a otra en su boca, siendo la primera en lo que pensaran sus ojos. Nunca le creí y me gusta pensar que nunca resolvimos nada, solo pusimos un parche para tener vacaciones.
6.22.2011
Matías a Sofía
-Nena, tus pupilas son expansión y introspección.
Me dijiste exagerando las cosas que tenia movimientos mentirosos, apretando sólo lo superficial, mis manos en vos.
-Es el mismo prejuicio que decís combatir, ¡Pendeja! Sólo tenes movimientos mentirosos y unas hermosas pestañas señalándome.
Me dijiste exagerando las cosas que tenia movimientos mentirosos, apretando sólo lo superficial, mis manos en vos.
-Es el mismo prejuicio que decís combatir, ¡Pendeja! Sólo tenes movimientos mentirosos y unas hermosas pestañas señalándome.
Natalia
Al punto de buscar sólo una respuesta que me deje sabiendo, y ya no buscarte como respuesta a mi conocimiento.
No es tarde chabón! Griselda
Tres pasos, dos baldosas. Caíste en la tentación, No te sale, volves para atrás y caminas, caminas, Tus bolsillos, abrigos de tus manos, enormes bolsillos, respiras profundo amando el aire frió , juega tus ojos con lo vivido y las tres baldosas ya son cien. La caja de cigarrillos apretada por tus dedos al lado de los pesos que serán cerveza, Fumas y recodas. Es tarde pensas, tarde las horas, las ansias son las únicas que queman el tiempo y te convences, es tarde. Si lo es el tiempo y las acciones, te cuestionas pero actúas según las respuestas aunque hoy consumiéndote el cigarrillo a vos te confirmas de tu tardanza, ya en las esquina preferís evitar pestañas abrazándote lo frió de tu nariz, preferís no imaginar la atmósfera de una habitación. Hoy ya sos vicios pasajeros de conveniencia, sin saber si ese viaje sin vuelta valdría mas que lo que te espera, sin pensar si es tarde.
Luciana
La cerveza y su voz. La calcomanía que pasaría a ser collage de su bolso. La charla vacía que escondía en un dibujo de miradas, de pestañas peinando el aire, de palabras en clave que poco sabían descifrar. La moza trayendo y llevando cervezas. Las manos se contenían de contacto, como bien ellos se contenían de mucho. El caminar juntos midiendo sus tiempos lentos, a punto de perder toda la caminata.
Josefina
Lo instantáneo del porque si a la noche, lo poco argumentativo que tanto atraía, dejando lo magnético del día.
La cerveza y tu voz, el humo estimulando mi bienestar, las manos explicando un sistema solar y tus ojos siguiendo las estrellas que te sugiero dibujar. Lo instantáneo paso a lo preparado y el gusto no es sólo diferente , si no hasta un poco mejor.
La cerveza y tu voz, el humo estimulando mi bienestar, las manos explicando un sistema solar y tus ojos siguiendo las estrellas que te sugiero dibujar. Lo instantáneo paso a lo preparado y el gusto no es sólo diferente , si no hasta un poco mejor.
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