10.25.2013

Sin imaginarse se sentaba a esperarla a un metro de distancia, tenia una frialdad del norte. Ella se ponía cómoda en cualquier espacio, haciendo de sus mímicas largos discursos donde lo incitaba al plagio de "Antes del amanecer". Recorriendo bares por las calles semis calientes de primavera, el asfalto grueso gris, con los echos de las noches. Miraban donde podían sentarse a tomar y sentirse mas amenos con las miradas, que lejos de querer encariñarse se conectaban por el goce del viento que corre en los días, desprovistos de adonde les volaran los pelos. No puede uno quedarse con las mañas viejas, sin dar paso a las escaleras de los bares, que cierran y abren sus puertas. En el bolso se guarda lo útil, los chistes descoordinados, dos valores imprescindibles y un pomo con oleo de todos los colores. Hay un bolsillo sin fondo, de donde salen las mil circunstancias, y en una de ellas ese encuentra él mirándola con ganas de abrazar, tímidamente y frío.
Quería quedarme con tu sudor en mi piel. Caminar y que el aire me acerque a mi nariz tu olor, para sentirlo y viajar. El momento exacto donde tan juntos los cuerpos, respiran sincronizados.

10.19.2013

pasa por mis verdes, los refrescalos para después saludarnos con un beso a distancia el día que las bocas quieran. Por el placer, para que el puro deseo nos tiña los pelos y dejemos que su color sea un matiz mas en nuestras paletas.
Fresco de la noche, tu mano deslizándose por debajo de mis ojos. Buscas levantar mi parpado lentamente, debajo del árbol despendedor de hojas que caen y nos golpean. Horas alzadas, lentamente sobre el mástil de la oscuridad nocturna. Tu mano rustica y firme levanta mi piel del ojo y te buscas meter despacio, como quien quiere darle besos a la boca sin morderla, como quien quiere abrazarte pero calcula porque le interesa ese brazo. Contas historias, y me regalas sonrisas pasadas. ¿Qué buscás en mis ojos? ¿La parte donde no conoces? Pongo una mano sobre tu centro y te mantengo distante, mis brazos no se abren como paraguas, como sombrillas cuando les da la luz o la lluvia. Se abren cuando les da el calor de los centros. Seguí participando, te aliento. Tu boca y mirada pueden a mis extremidades. Lentamente las pueden como blandas espumas que se dejan caer, como voy dejándome estacionar, en un agua que no se le ve el fondo. Me dejo flotar.

10.17.2013

Acostada sobre la frazada de la cama. Los ojos apuntan directo a los movimientos que le viento le predispone a las cosas. Y dentro de mis ojos el sentir de las ansias, por estar esperando los besos que se prometieron mi boca y la tuya alguna vez en alguna fiesta. Cuando bailando el roce de los cuerpos era más, y sin pensarlo estábamos mirándonos el deseo y la complicidad de no saberse ese el tiempo. El tiempo si es hoy.
No se cansaba de pegar el sol en mi pelo. Mas rubios los ponía. Mientras daba los pasos como podía alguién que no para de bailar, a solas, de a dos, de a uno con dos cuerpos. Me iba sacando discretamente los aros, peinándome, y sacándo el maquillaje que por debajo de los ojos incitaba a mis ojeras a resaltarse y mostrarse ante el mundo diciendo: Si, la pase genial!. Dentro del almacén con una señora sentí la envidia de serse joven y abierta a la creatividad de los días. El secreto de no permanecer en un lugar por mucho tiempo, como lo hacia allí esa mujer hace años. Caminé dos pasos, y me encontré con el recuerdo de un beso tan distante y apasionante. La sensación de ser leve, como flotando en el agua. La sensación de sentirse libre, por la calles de Padua.
Brillo de ojos que piden agua de mares y mares. Tienen la pupila derritiéndose en la manos, todo lo ven. Abrazan el cuerpo lo sostienen con la fuerza de los troncos y lo embellecen con la firmeza de los músculos. Moreno de ojos claros, la piel dorada del amanecer, curtida y extraña. Las manos se deslizaban buscando los músculos de tanto amor y solo se encontraban con una piel reseca, y una boca ajena sin imán, sin arte, sin tranquilidad. El puro deseo había destronado a los valores, era voltearse a ver la luz, y voltearse a ver la oscuridad. Sin sentir, mas que le sensación de lo ajeno y placentero.

10.15.2013

Bien, fue verse los ojos de ganas de sonreír, y la boca dio paso a los mordiscos. Dos cartas sin maso que buscaban manos que las barajen. Sin tiempos, cantando por calles entre abrazos y besos. Luchas de ego y desconfianza, firmeza en las ganas de los cuerpos. El amanecer de una pieza oscura, cubierta de polvo, y mas polvo.

10.07.2013

Pero hoy recuerdo los soles, así espero recordar los soles y las esperanzas del amor. El sueño de haber querido sin limite en un mundo que solo recibe abrazos, y te deja el campo a ese sin fin de segundos, es los verdes de las selvas, puros en el sentir. Como no voy a querer resguardar tan hermoso templo, que sin campo hoy existe y es motivo de cuidado, la memoria, el arte y el respeto de tantos gloriosos sentimientos.
Esta el amanecer de los sueños donde se desprendieron tardes riendo a los arco iris, recreando mundos donde vivir que si se quieren buscar hoy no sabemos que mapa tomar. Hay un declive en tus parpados, hay dos manos extendidas separando una historia. Para dar paso a otra. Saberse frenar. Nos convertimos en flores brotadoras de las panzas, nos convertimos en historias dentro de días y recordamos con sonrisa. Así sin ir mas lejos, recurramos a nuestros ojos para valorar y embellecer las idas. Brotemos de lo marchito, con una nueva historia que nos convierta activos en el cariño.

9.16.2013

No se parar de llorar. Tengo un día lluvioso en mi cara. Tengo la congestión de la tierra mojada en la nariz, la aspiro con la tranquilidad del alivio. Llorar siempre me sintió bien. La sal de las lagrimas de suben levemente la presión y me hacen despertar. Me alivian el pecho. Me destraban nudos. No se parar de llorar, me pone liviana como reír.
Algunos veces cuando alumbra el sol por la ventana no se que partícula de las que vuelan por el aire ando buscando. Cuando me haces mirar a tu mirada, encuentro todo lo que busco. Ese momento correcto del amar. Ya, el ser humano: ser inacabado, ser dudoso, ser curioso. Me corre la mitología, tengo una supuesta mitad del cuerpo que me falta encontrar. Pero me quedo en la eternidad de nuestro mirar, el fuego de nuestros abrazos, el calor que nos llena el pecho de millones de lucecitas amarillas. Tengo que soltar tu mano, la humanidad me llama. Tenemos pueblos por recorrer, espero encontrarte todas las tardes en un mate y algún día en la línea del tiempo ya con libros de caminos en nuestras pupilas, encontremos nuestras manos repletas de mil fuegos mas para construir un valle en algún rincón del mundo donde pertenecer a la tierra. No darle descanso a los días, recubrir de amor a los naceres, soltar manitos, desaprender lo aprendido y en un abrazo del amanecer dormidos nos unamos a los minerales, a los caracoles y a todo el amor que sabemos imaginar.
Saberte contiene dos intenciones, conocer tu mundo: el de la imaginación, de los deseos y miedos, el de las artes. Segunda intención, la de saborearte hasta el alma, darle lenguetazos al brillo de tus pupilas y contribuir a tu embellecimiento. Dos intenciones cumplidas, gracias por cumplirme un sueño: amar. El tramo de la gota que se desprende de la nube para fundirse en una hoja y ser nutriente hoy llega. Vivo en tu piel, y me habitas en mis pelos. Te siento en el respirar cuando te recuerdo. Sos sol, sos paisaje de mi hábitat. Y de un tropiezo me levante, tu pie se puso delante de mi y me marco el limite. Abrí los ojos, decite la verdad. Siempre tan correcto en el ir, tan glorioso tu fluir. Sentada delante de la ventana que llueve como mis ojos, sentada delante de mis ojos, contándome: tenes que decirte tu querer, bésate las pestañas al amanecer, saboreate la boca delante de las manos que te estan tocando la cintura y escucha lo que dicen tus miradas. Un breve in pas, delante tus ojos pestañean esperando sin esperar, ¿Cómo? saben que saben sobre vida, se dejan llevar. Me siento, me escucho, un silencio dice no seas cagona, enfrenta. Salgo a la calle ahí estas, esperando la llave en la reja, entro a tu casa ahí estas tocando una canción nueva, entro a tu corazón ahí estas viviendo del lado alegre de las cosas. No quiero alejarme, mis lagrimas caen sobre el aire, no quiero alejarme. Pero la curiosidad herramienta humana, me desprende de tus brazos. El deseo, que ya no me habita en tu piel. Tu pie marcador, mis lagrimas, el deseo, la lluvia. Voy a dormir en la cama queriendo como todas las  noches que vengas a calentarla conmigo, y el deseo de haber querido esas noches y no haberlas tenido mas que contadas con una mano me devuelve la bronca para desear con mas ganas hoy dormirme abrazada a lo gordito de tus ojos, chinos como una linea y contarte que el mundo es hermoso porque existe el amor, existe la belleza de saberse lleno de colores después de haber besado con tanta pasión.

8.22.2013

Tu mano es liviana y dulce como un sobre de azúcar empapado dentro de la mochila de una nadadora. Guardadora de secretos que no oculta, la que emerge de las olas a la luz. Liviana tu piel sobre mis caricias. Lleno de miel tenes los besos y la ternura. De que explicaciones me hago cargo, si tus pasos son los que dictan la torpeza encarnada en timidez. Te descubro los velos, de eso se trata. Te se las vergüenzas como si fuera un espejo. El instante previo a  tu cara de nada, pasmada contra el horizonte. Las manos tiesas y nerviosas que me abrazan y que me charlan sus nervios para no sentirse desnudas ante la gente. Las intimidades mas intimas. Los quiebres, las maravillosas lineas zigzagueantes de tus desnudos públicos, tajantes como la tierra seca se ve tu rostro cuando te volves cristal, del mismo del que estoy echa. Te se las miradas mas tiernas que tus pestañas emanan. Las que me pierdo cuando jugas con niñxs. Las miradas cómplices que le darás a los viejitos. Ya esta, ahí estas vos parado en una esquina con la levedad del ser que te soplan algunos días. Esperas un semáforo verde, y antes de cruzar un viejito te mira desde la otra esquina. Ahí estas vos, le devolves la mirada cómplice de sentir, el viejito hace una pequeña mueca con la boca a punto de sonreír. Siguen ambos por la vida, descubriendo pasos. Y acá también estas, en las vibraciones desesperadas de tu voz al no saberte las calles, olvidándote del amor que me tenías, contestaciones poco gratas y mi silencio entendedor. Espera, te estoy imaginando en cada recoveco de tu ser. Estas acostado te da el sol, me miras con los ojos verdes gratos de dirigirse hacia mi. Me abrís tu brazo esperando acostarme en tu liviandad de la tarde, me abrazas fuerte sin recurrir a demasiada contracción de músculos, la fuerza radica en el amor de esa tarde y ya. Tus rulos desordenados como tus ideas, que se mezclan en alguno no que vaya a saber una como pararon ahí, en tu carne dispuesta a crear mejoras, a sentirse de mil maneras a gusto. Tenes la suerte de saberte, te miras hacia dentro y estas en casa. Así se duerme mi amor todas las noches, hasta las mas desconcertadas bajo tus brazos. Engullida de ternura por tus errores deliciosos, y por tu soltura al amar.  


8.20.2013

Sabés. Me enternecen tus miradas, sabias consejeras. Y es ese el instante en donde tus brazos construyen una chocita donde agazaparme y pasar unas horas, con suerte una noche desnudos, las pieles se convierten en un solo calor. Donde se me figuran playas en los vientos, y olores a lluvia que no me toca porque estoy  dentro de un techito construido con ramitas de tus pelos, que se encrespan y se despeinan con tus incomprensiones, con tus lentitudes. Bellos saben construir casitas de ramitas rusticas. Es tu pecho la estufa que se necesita y tus mates en mis manos el mundo. Ya. Quedamos los dos bajo el sol buscando sin saberlo las sonrisas y el que ellas existan son el grato paso de los pájaros, que vuelan todos los días sobre nuestras casas y cabezas, bailandonos los soles y las tempestades. Pasan ellos como los días, que nos envuelven en sin saberes sabrosos. Bailandonos un cuento de amor simple. Como es eso. Simple, tu boca sobre mis ojos. Lo calentito que puede ser un despertar, lo sabio que puede ser escuchar.

8.03.2013

Apoyaba la palma empujándolo. Dejando paso a la sutileza para que él la sienta, su presencia frente al otro cuerpo. La contenía. Su palma la sostenía y afirmaba en los pasos mientras el otro brazo la envolvía dejándose guiar por las maniobras que ocurrieran en la creatividad de ese chico alto y de torso amplio, tan ricamente amplio para poder lograr que lo mirara y se dejase sostener. Los autos pasaban a metros, el ruido de la calle. La casa amplia y todo el espacio por ocupar. Los pasos iban y venían, entre ellos, los pies frenaban deteniendo el aire en las suelas. Se afirmaba, se ponía rígido y ella le entreveía el roce, su empeine le rozaba las piernas fornidas como diciéndole que si lo tocará desnudo sería así: suave, notorio y erizante. Aspiraban sus perfumes, nombrándola esencia, con la que estaban conversando sin hacer uso de las palabras. Se miraban, sonreían en los errores y volvían a comenzar. Frenaban cuando todo se enredaba, él agrandaba su pecho y la sostenía desde ese centro tan cómodo, atrayendola. Si tuviera mas ojos el cuerpo humano, entre ellos se los encontraría en las miradas dulces de sus pechos. Él le prometía deseo y ella le juraba creación.

7.31.2013

Son tus abrazos los que mi cuerpo enternece. Tus palmas en la caminata sutilmente se alejan de mi palmas. Que eso sea lo mágico, lo terrible. Nada de eso. Es. Y así, se abrirá nuestro camino. Mis palmas miran al Noroeste, le roban el sentido a los ojos, y apuntan al noroeste como si vieran el camino, mas mi cuerpo camina a tu lado porque quiere tus abrazos. Las palmas, los caminos, las miradas, los abrazos. Gajes de sernos dos personas, que maravillosamente se cruzaron y amaron con mucha pasión.

7.22.2013

Subimos las escaleras de estrecho ancho. Caminamos hacia la habitación donde sucedían las fiestas. Miraste por arriba de mis pupilas, ese fue el comienzo. Dejamos saciarnos toda la tarde por el roce y nada mas que el viento que fluye entre tu cercanía y la mía. Meciste las aguas de mi centro con tu barco de movimientos. El viento te ayuda, mas mi viento revuelto por los varones te soplo los ojos, te los cerro y al abrirlos sentiste que mi boca te pertenecía, por eso no dudaste en el momento de nombrarme a mis labios que aquel escritor como vos desean las bocas de las mujeres, rojas y jugosas. Tus ojos me señalaron y detuvimos el tiempo en el instante en que se lo concedimos a las miradas. Así se congelaron los de alrededor, te acercaste a mi cuello y me lo confesaste. Querías sandías en tu boca, como la literatura que soles leer.

7.04.2013

mis pestañas se cierran y me encuentro con un abrazo tuyo, tus ojos entrecerrándose de calor. Cierro mis piernas y siento como las cubre tu piel. Sobre mi panza la tuya abrigándome. si lloro saboreas mis lagrimas, si lloro me haces reír, si lloro me haces que te mire fijo, si tiemblo me abrazas fuerte hasta que pase el temor. si me enfermo estas mimando mi herida, si me pongo nerviosa decís lo hermosa que soy en esa situación. si quiero volar, te quedas abajo, si deseo conocer detrás de las instituciones te quedas dentro de la estructura, si deseo remar sin rumbo elegís la calle conocida, ni una noche nos encuentra en la sorpresa, ni un día nos encuentra en un lugar nuevo debajo del sol. Es lo rígido y duradero de las raíces, es lo suave y espontaneo de la copa bailando. Lo que nos va a unir es.

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Hay palanganas de agua salada abajo de mi cama. Las acompañan el dolor de mi pecho, el dolor de mis hombros. Charcos empapan mi cara en algún momento del día. Después de haber hablado, de haber llorado las palabras junto a vos, mis ojos desprenden calor en agua. El centro pide el río que anhela para comunicarle al viento la humedad de mi adentro. Se desprende de haber disfrutado tanto, se desprende de cada risa encontrada en tus labios, se desprende en gota hoy porque andan con desilusión mis pestañas. Tengo el viento de las montañas entre mis pelos, el viento de las playas, el viento que peina los arboles, hoy habitan en mi pelo. Ese viento quiere ir a conocer detrás de los muros que es lo que hay, desde que mi tronco es pequeño siempre fue en busca de conocer. Mi viento quiere compartirse con los soles de tus abrazos, con las miradas  sinceras, con el abrigo de tus palabras, pero te alejas. Una metáfora: Hay un muro que tengo que saltar, es que estas del otro lado, te estoy llamando se que te comunicas y querés venir, pero te siento tan arraigado del otro lado que las lagrimas no dudan en brotar, me asomo por la medianera estas parado, ni intentas saltar. ¿Cómo tengo que creer? El tiempo, el viento. Me voy sola, a descubrir muros que saltar, nunca pensé que vos serías uno más. Te sentía agarrado de mi mano, pero la miro y no estas. Tus dedos se escondían en mi palma, te apretaba la mano cuando tenia miedo. Tengo miedo, creo que te lo conté ya. Pero no estas, ni tu mano. Te siento lejos amor. Por eso mis palanganas, por eso mis lagrimas y mi sentarme del otro lado de la medianera, porque te estoy esperando, porque hice todo lo posible, te endulce el muro para que saltes, te lo pinte de rosas, te lo vestí como un piano, soy creativa pero me siento triste y me reservo la creatividad para mis lagrimas y mis palanganas. Hasta mañana estoy, la próxima semana empiezo a caminar a todos los descubrimientos que quiero hacer, sola. No vine al mundo de a dos, por mas lagrimas que derrame, sola o acompañada voy a caminar a los paisajes de mis disfrutes, sos eternamente hermoso y quería compartirlos con vos. Tal vez sea tan simple: no compartimos los disfrutes. Son nuestras manos peleándose con la verdad por no separarse.