7.31.2013
Son tus abrazos los que mi cuerpo enternece. Tus palmas en la caminata sutilmente se alejan de mi palmas. Que eso sea lo mágico, lo terrible. Nada de eso. Es. Y así, se abrirá nuestro camino. Mis palmas miran al Noroeste, le roban el sentido a los ojos, y apuntan al noroeste como si vieran el camino, mas mi cuerpo camina a tu lado porque quiere tus abrazos. Las palmas, los caminos, las miradas, los abrazos. Gajes de sernos dos personas, que maravillosamente se cruzaron y amaron con mucha pasión.
7.22.2013
Subimos las escaleras de estrecho ancho. Caminamos hacia la habitación donde sucedían las fiestas. Miraste por arriba de mis pupilas, ese fue el comienzo. Dejamos saciarnos toda la tarde por el roce y nada mas que el viento que fluye entre tu cercanía y la mía. Meciste las aguas de mi centro con tu barco de movimientos. El viento te ayuda, mas mi viento revuelto por los varones te soplo los ojos, te los cerro y al abrirlos sentiste que mi boca te pertenecía, por eso no dudaste en el momento de nombrarme a mis labios que aquel escritor como vos desean las bocas de las mujeres, rojas y jugosas. Tus ojos me señalaron y detuvimos el tiempo en el instante en que se lo concedimos a las miradas. Así se congelaron los de alrededor, te acercaste a mi cuello y me lo confesaste. Querías sandías en tu boca, como la literatura que soles leer.
7.04.2013
mis pestañas se cierran y me encuentro con un abrazo tuyo, tus ojos entrecerrándose de calor. Cierro mis piernas y siento como las cubre tu piel. Sobre mi panza la tuya abrigándome. si lloro saboreas mis lagrimas, si lloro me haces reír, si lloro me haces que te mire fijo, si tiemblo me abrazas fuerte hasta que pase el temor. si me enfermo estas mimando mi herida, si me pongo nerviosa decís lo hermosa que soy en esa situación. si quiero volar, te quedas abajo, si deseo conocer detrás de las instituciones te quedas dentro de la estructura, si deseo remar sin rumbo elegís la calle conocida, ni una noche nos encuentra en la sorpresa, ni un día nos encuentra en un lugar nuevo debajo del sol. Es lo rígido y duradero de las raíces, es lo suave y espontaneo de la copa bailando. Lo que nos va a unir es.
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Hay palanganas de agua salada abajo de mi cama. Las acompañan el dolor de mi pecho, el dolor de mis hombros. Charcos empapan mi cara en algún momento del día. Después de haber hablado, de haber llorado las palabras junto a vos, mis ojos desprenden calor en agua. El centro pide el río que anhela para comunicarle al viento la humedad de mi adentro. Se desprende de haber disfrutado tanto, se desprende de cada risa encontrada en tus labios, se desprende en gota hoy porque andan con desilusión mis pestañas. Tengo el viento de las montañas entre mis pelos, el viento de las playas, el viento que peina los arboles, hoy habitan en mi pelo. Ese viento quiere ir a conocer detrás de los muros que es lo que hay, desde que mi tronco es pequeño siempre fue en busca de conocer. Mi viento quiere compartirse con los soles de tus abrazos, con las miradas sinceras, con el abrigo de tus palabras, pero te alejas. Una metáfora: Hay un muro que tengo que saltar, es que estas del otro lado, te estoy llamando se que te comunicas y querés venir, pero te siento tan arraigado del otro lado que las lagrimas no dudan en brotar, me asomo por la medianera estas parado, ni intentas saltar. ¿Cómo tengo que creer? El tiempo, el viento. Me voy sola, a descubrir muros que saltar, nunca pensé que vos serías uno más. Te sentía agarrado de mi mano, pero la miro y no estas. Tus dedos se escondían en mi palma, te apretaba la mano cuando tenia miedo. Tengo miedo, creo que te lo conté ya. Pero no estas, ni tu mano. Te siento lejos amor. Por eso mis palanganas, por eso mis lagrimas y mi sentarme del otro lado de la medianera, porque te estoy esperando, porque hice todo lo posible, te endulce el muro para que saltes, te lo pinte de rosas, te lo vestí como un piano, soy creativa pero me siento triste y me reservo la creatividad para mis lagrimas y mis palanganas. Hasta mañana estoy, la próxima semana empiezo a caminar a todos los descubrimientos que quiero hacer, sola. No vine al mundo de a dos, por mas lagrimas que derrame, sola o acompañada voy a caminar a los paisajes de mis disfrutes, sos eternamente hermoso y quería compartirlos con vos. Tal vez sea tan simple: no compartimos los disfrutes. Son nuestras manos peleándose con la verdad por no separarse.
6.21.2013
No sabía el extrañar de los colores en su sonrisa a milímetros de ella. de las manos en la noche desconocida que la toma por sorpresa desde las caderas y la lleva al calor. de sus ojos entrecerrados de amor. de las bocas desconocidas y las que faltan por conocer. de su suave entender. de quererla convencer para darle sus metros de piel. de imaginar juntos un color y un sonido. de perderse en el alcohol y su aliento. de maravillarse por el bienestar ajeno. de sentir un cuerpo y otro cuerpo, y otro cuerpo. de admirar la valentía en él. de besar bocas con barbas, de labios sonrientes, de tonos diferentes. de enfrentar una tormenta de a dos. de descubrir sus mujeres con los variados varones. de descubrirse amando.
6.14.2013
Como Galeano con su monstruo amigo, contemporáneo de africanos yo tengo un monstruo amigo mío. Tiene mi edad, y tiene la edad de la psiquis. Chiquito, pequeño que llevo adentro. A veces lo olvido en un rincón, como varios personajes amigos que tengo refugiados en mi, algunos bellos artistas, otros reidores que cuelgan de los brillos de mis pupilas, otros se esconden debajo de la axila calentitos esperando que lo recoga para ayudarlos, otros se encuentran en la cima de mi frente señalándome hacia donde dirigirme comandados con los que residen en mi pecho y se abrigan de mi calor y energía, otros duermen en los lagrimales esperando el agua inundante que los recoja y lo lleve a la aventura de sus vidas : brotar desde el dolor para ser lo rico de una lagrima salada. Este pequeño suele recordarme la posibilidad de infortunios en mi cuerpo, mi templo al que me gustaría darle el tiempo para que los que viven adentro puedan desarrollarse y desplegar sus brillos, algo parecido surge en el mundo, quiero darle mucho para que los pequeños que vengan tengan tiempo para mejorarlo y hacerlo un color con muchos colores. Suele llamar a los personajes que viven en los lagrimales para estar atentos a que el pecho se active de emociones por miedo a que el templo no tenga su debido tiempo. Amigo monstruo, tengo que dejarte durmiendo abrigado porque te lo mereces me has dado cátedra de como cuidarme, tranquilo que si de algo pasara todos los personajes van a estar al pie del cañón luchando por su templo. Amigo, tranquilo, disfruta el baile interior, se que te cuesta, cargas todas tus energías en cuidarme, pero no tenemos un personaje adivinador y tengo que jugar con los otros personajes así crecen. Amigo estas, se que vas a venir a visitarme, no lo dudo, se también decirte cuando irte y cuando volver. Querido amigo, compañero tenemos mucho por recorrer y en cada estación estarás, te voy a estar esperando monstruo amigo mío!
6.12.2013
Mirás la boca y no te dan las manos para agarrarme.
Deseas de entrada vaya a saberse que echos, y solo te acercas hasta detenerte en milímetros.
Te gusta la distancia y el no ser de las situaciones.
Tengo ojos de paciencia y de mirar tus juegos para sonreír, sin poesía.
Gustas de la histeria, gustas de los pechos y sus bocas.
Deseas de entrada vaya a saberse que echos, y solo te acercas hasta detenerte en milímetros.
Te gusta la distancia y el no ser de las situaciones.
Tengo ojos de paciencia y de mirar tus juegos para sonreír, sin poesía.
Gustas de la histeria, gustas de los pechos y sus bocas.
No tiene poesía. Me mira guiñan sus labios hacia mis pliegues, me acaricia la espalda con excusas inventadas sobre el vuelo de su piel sobre la mía. Salgo y viene atrás mio, me sorprende pero mis gestos reciben ordenes de no alegrarse. Habla sobre sus vanidades sutiles y pequeñamente cubiertas. Puedo sonreirle a sus ojos y que me diga que le mire el brazo. Que le mire el brazo y que me toque el pecho. Me toca el pecho y me pide un deseo. Su deseo no se lo cumplo y me pide algo parecido, casi igual. Su insistencia en la paciencia del tiempo. Me mira las uñas, compara colores. Me toma de la espalda, de las manos, de los pies. Me cuida el brazo. Me observa el estilo, charla sobre mi. Me lo hace saber, todo me lo hace saber, y yo solo me dejo entrever. Ver que haga en mi, y yo mirarlo como hace y deshace sin construir nada. Por ahora los ladrillos minuciosos, suaves gestos de placeres, de agrados, de mirares. No hay sorpresa, no hay poesía, es una travesía de juegos, de deseos, de pieles buscando sudor.
Aventuras soleadas, de las que el sol pone un tono amarillo oro a la naturaleza. Huracán de viento en la cara, sopla despeinándonos y moviendo las ideas. Fugaces aguas recorren nuestro interior, fluyen haciendo la sangre mas liquida y rápida para acatar los movimientos que los sueños les ordenen. Verdes en los ojos, figurando playas, cultura del baile en las calles, de las sonrisas en las mañanas.
Abstenerse a las inhibiciones que vinimos a disfrutar hasta de los infortunios. Una vez el fin del espiral de un caracol me contó que el secreto tal vez radique en saber deliciosos los errores. Corazón contrastado de matices, sabete libre, sabeme en ello. No juego a los fines, que no hay diversión en ello, el que pasen bien, el planearlos no. Comenza a construir tu tesoro, tu refugio, tu salida de emergencia, tu cielo, comenza a narrar historias a tu corazón. Vernos implica querer contarnos nuestras historias propias, las que radican en el brillo de nuestras pupilas y hacen enamorarnos.
Mis labios besaron tu circunferencia como ola de mar, saboreándose la sal de las comisuras. Tendieron sobre tu piel las algas que oxigenan los centros. Se olvidaron de decirte sobre los espacios, sobre las casas nuestras y nuestros caminos, mas allá del viaje que se emprende de a dos, siempre uno lleva el suyo para poder ser con otro. Puedo encontrarme queriendo caminar sobre las olas propias, que me dejes mi oxigeno, que me dejes mi camino, que trates de construir tus banquetes propios.
5.24.2013
5.11.2013
Pasa el viento cual si fuera tiempo, como si el tiempo no fuera eso. Viento. Aire que camina rápido y algunas veces se detiene en tus mejillas, si tenés suerte se va al pelo, te lo estira y vuelve a su lugar. Abraza intensamente el tiempo, algunas veces. En él, resplandecen las miradas, se las lleva si las hermosas vistas que tomamos no las hacemos ser hechos. Así se veía la bailarina pérdida entre las luces y sombras de los bailarines. Que la atajaban, la ayudaban a desplegar sus alas de belleza y se iban, sin decir hola. Solo la invitaban a bailar un rato. Le besaban los oídos, le endulzaban las piernas. Ella sin ser temeraría los abrazaba de todas las formas, con su boca, con sus dedos, con sus pelos, con sus piernas, con sus palabras, sin sus pasos. Qué para el camino están otros.
Puede darle el perímetro que le falta con su boca.Puede resolverle los problemas de su piel con las manos. Puede permanecer sudandole las pestañas como luna envuelta de niebla. Si es de noche y no tiene estrellas que seguir. El latido de ese varón se escucha a lo lejos, como un eco nuevo del viento. Se oscurece la ciudad y pareciera que brilla solo una casa. Los calores de las pasiones, los fuegos de las bocas. la concurrencia de las miradas, y las distracciones. Parece efímero como si en realidad no lo fuera. Parece desnudarse como si no pudiera esconder sus pechos, parecen bien recibidos como si no pudiera esconder las manos que la tocan. Parece un dialogo incierto como si en realidad no fuera así.
El sol reluce como Dios de las tardes.
Círculo de luz que convoca a los fuegos y a sus comienzos.
Percibe el calor del agua.
Las ondas van vienen trayendo a los que la siguen susurros a sus oídos.
No se desprenden de la boca, si no de las manos.
Se juegan las olas como si fueran las manos de las personas.
No lluevas de mas, no mires la luna.
Aprovecha este sol que calienta las pieles,
y las olas se encargan como mensajeras de las buenas nuevas.
5.07.2013
Cristales celestes. Detrás de todos ellos, en el fondo de los cuencos sostenedores. Entre ellos, ojos. Celestes, verdes, rayos de luz en sus superficies. Entre ellos, ojos. Inmenso paraíso de descanso y cansancio placentero, se aprovecha bien aquel que se fatiga por una búsqueda Se desprenden de la cara, chorrean los celestes, entran en las bocas y salen en cataratas, se mezclan percibiéndose. Entre ellos, ojos. Se sabe de los celestes, como de las resistencia en los libros. Se saben, ellos se saben que entre los celestes están los ojos.
4.22.2013
No puedo sacarme la amargura teñida de tu voz. Me cuesta desprenderme de ese cacho que me diste de desternura, de descariño. Puedo inventar palabras y querer que se entienda lo que digo, pero no puedo comunicarte la pena de escucharte decir que. Que así futurizas, que así viajan tus ojos, aunque te detengas a decirme las cosas mas lindas, las felicidades de las palabras en tu trato repentino de quejas y mas queja exagerada me encuentro con un llanto. Que si las cosas no son iguales, que si es lo normal, pero que si lloro como un leve manantial que se lleva ramas incrustadas en el pecho, que se lleve los musgos de tu voz. Que no me interesa una nube gris por mucho tiempo, en algo tan soleado como el amor. Y me encuentro llorando, porque me duele la boca que amo diciendo heridas a mi piel. Porque quiero paños de caricias a nuestros cuerpos, quiero convocar al disfrute y la alegría.
4.11.2013
Que bien se sentía saboreandole los labios, sacándole jugo a ese muchacho una noche que no decía mas que lo que las estrellas proponen. Que aficionada a la lengua de varón, a las manos grandes y a las espaldas triangulares Esa manera de posarse en los ojos, en las miradas de los transportes. Se sentía bien besando las bocas ajenas bien sabidas propias por aquellas noches donde se cambiaba el nombre, donde se vestía y desvestía a los brillos y a las ocasiones. Él gozaba de los lunares prófugos entre sus ropas, tentaba a la piel a ponerse de gallina, el giro de los poros hacia afuera le divertían. Besaba con las humedades de sus labios, lo seco de la pieles, morochas en las noches, blancas en las luces. Sabía dejar ser sus manos entre los pelos, de rulos, de lacios, de ondas. Y a cada una, le besaba las pestañas, en alguna oportunidad de sus descontroles corporales. Bien les sabia los huecos y espacios. Las formas y los contenidos, que sabían leer y ver en aquellos cuerpos oportunos, de alguna noche, de alguna vez.
Pies paralelos al piso. Miraban los desmanes de pies y dibujos en el aire. Cadera perpendicular al piso, giraban como trompos llevados por la adrenalina del juego. Mirada con orgullo, regodeaban el anhelo del cuerpo ajeno. Manos extensas. Agarraban todo lo disponible, y sin mas agarro con una su hombro izquierdo con la otra la panza cubriéndola de su ancho cuerpo viril que sacrificaba el peso de los dos. Sosteniéndose en un sin fin de segundos danzaban pegados, como si el sudor fuera uno. Giraban con lo brazos invocando a la lluvia de afuera, en penumbras de lamparas gozaban la música, y volvían a juntarse, a unir la pelvis masculina con el sacro femenino, y con un rejunte de fuerzas opuestas se encontraban las manos deslizándose por sus muslos, por sus pechos , por su espalda. La espalda de él, triangularmente definida, de los músculos mas paradisíacos donde posar el peso del cuerpo. Donde quedarse sostenida en el disfrute de danzar.
4.07.2013
Regaderas de aguas tibias recorrieron mi piel, en el instante en donde me explicabas una técnica de relajación. Pude sentir el estremecer de la adrenalina al soplar tu aliento tan cerca de mi oreja, incorrectamente gire mi nariz hacia la tuya y el paso siguiente fue dejar libre a mis labios. Disfrutando tus caramelos de durazno se encontraban, dando rienda al abrazo de los labios nuestros, que mas que abrazo era un encuentro detenido en el tiempo que esperaba realizarse por el puro placer de saborear esa saliva escondida en una boca tan dibuja en cálidos mixturada con lo rígido de la piel curtida, de comerse los labios, de comerse lo besos enterrados que trataron por mucho tiempo de renacer en miradas incontroladas, en juegos cercanos, en la equivocación de la mano que sin saberla controlar se fue directo a tocar esa parte del cuerpo que ansiaba hallar. Tímida gire mi mirada, ¿Qué sabia si seguir o no? tenia un contradicción oculta mayor. Me retaste, confirmando la ingratitud de mi echo, pero debo admitir, me sorprendiste con tu contradicción también. Agarraste mi cara, la giraste hacia vos y nos volvimos a abrazar con los labios de deseo. Escondidos de una mujer, escondidos de una amiga tuya, escondidos de la contra adicción. Me levante caminé, pero ya no estabas te habías transformado en otro, que a gusto me encontraba pensando en el dejarme libre al calor humano.
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