1.13.2014

habiéndote bailado la risa por esa boca que hipnotiza, cuando en la oscuridad de las calles me arrebatabas un beso que mas que pedir permiso sabes que tiene un cartel inmenso donde dice "besa a estos labios, hacelos sentir de nuevo" Y así bailandonos unos tangos lentamente torpes, simpáticos bailarines principiantes que al confundirse sonríen a su baile. Mi mano tomada a la tuya, que despacio la acercabas a tu pecho y ahí en medio de sentir me hacías caminar. Te sentaste en el bar a tomar y tomar, te vi tanto, te sentí tan bello con tu sonreir que te invite mas de una vez a bailar, en una milonga, la mujer invitando al varón. No solo eso, si no que se bailo como si tuvieramos la pista solo para nosotros, y mejor aún sin nadie mirandonos, bailamos como buenos artistas que sientes e interpretan y sin contar con la técnica nos dejamos deleitar por los movimientos sin razón, y le ibamos sumando motivos a nuestras alegrías. Finalmente, caminamos calles, besamos lunas, nos sumergimos en los besos, hacía mucho tiempo que no besaba con tanta pasión. Todo era alegría. Arrebatadora alegría que descontaba tristezas y tiempo. Caímos en nuestros brazos desnudos, miramos la luz del día por las sabanas, conversamos de tanto. Jugamos hasta reventar en abdominales de carcajadas, y en un solo segundo todo se transfiguro. Estabas parado con cara de enojo, maltratando y dando ordenes. Que demencia puede tener un varón, un varón que te estaba haciendo sentir placer. Acto seguida tu belleza se fugo, te dejo la cara marcada de insomnio, de dudas y guerras mentales que libras. Toda tu historia lado B me enteré al amanecer. El sin sabor de lo que pudo ser, en un trayecto tan corto e intenso de bienestar,  a un segundo de locura. Eramos tan alegres y seductores en esos bailes. Tanta tela para cortar, y tu engranaje mental lo resolvió eliminar todo en un segundo. Se trabo la tela en la maquina, la maquina estallo, y no hubo reparo. Me quedo una foto, de cuando eramos los únicos bailarines de ese bar.

1.03.2014

te besaré los recovecos de un tiempo mejor. Unos minutos previos a decirte amigo. Donde dejamos las ilusiones por un mar de sin sabores. Que franco tirador fueron las miradas todo este tiempo. Las desgracias lxs novixs. Las alegrías las tardes sin correr, solo el verde nuestras voces y el querer. Sin asperezas prometimos meternos debajo de una mesa al mirarnos crecer. Vos tan negro del sol, yo tan blanca de esconderme. Mírame si no me convertí en una sombra por quererte sin saber. Míranos si no nos besamos los ojos en cada encuentro. Que extrovertidamente giles, que introvertidamente amantes. Cuando estas bocas se besen el mundo tendrá una historia mas que narrar. 

12.28.2013

Una lenta marea se llenaba de sal, despacio, cuando sus manos despeinaban y volvían a peinar la nuca de aquel morocho de rasgos marcados y significativos. Así mismo, las manos de él copiando las ondas de las caderas de una mujer en potencia. Que fiel copia. Desparramados los pesos corporales en un mismo suelo que les dio de bailar tangos y sambas donde se precipitaba el encuentro en las miradas. Corrieron a la cama, y debajo uno del otro, en los brazos del mero calor se encontraron bailando una danza nueva. Ella se escondía por debajo de su hombro para desaparecer en el placer, y el solo la tomaba como una marea a la cual acompañar. La dejo besarle los huecos de su piel, la incito a tomar las riendas con su mano, la dejo ser en su encuentro. Luego de llevarla de viaje sin entender el tiempo, en ese recorrido que solo termina con un suspiro entrecortado, la sostuvo entre sus brazos, la dejo en su mundo de placer mientras abrazaba su piel. Ella de a poco lentamente volvió, abrió los ojos y vio las carnes sabrosamente rojas de su cara y sonrío por que ahí había empezado el deseo con su camino y había llegado plácidamente feliz. Él entendió en su sonrisa el agradecimiento donde no pudo contenerse también sonreír, y espontáneamente el abrazo fue de de un grato fin de encuentro.

12.27.2013

subida ya al colectivo me di cuenta que me introducía un pesado sueño, luego de pensarte y post pensarte. el viento en mi cara y mis pelos favorecía a tus desprendimiento lento y apasiguante. y también aquel muchacho que días atrás había sabido llegarme. entre por la puerta de mi casa esperando encontrarme con la cama y mi cara, un suave viento desde la ventana entraba y el pronostico se veía empeñado en seguir con su caprichoso ritual volarte de mi. no pude negarme al sueño ni quería, de esta forma mis pestañas pesaban mas que la gravedad y me zambullí en tranquilidad. El cielo parecía caerse, como si de pronto estuviese por venir algo monumental, un gigante del ruido soplaba por los pinos, y convocaba a mas estruendos, las ventanas temblaban, y se escuchaban portazos que a lo lejos anticapaban llegadas. todo sucedía y yo dormía. Horas después me desperte ya sin sueño, mansa como una hoja verde me desperecé y sentí que en un sueño te despedí, tu presencia y ausencia no eran mas que la misma cosa, resignificación de serme mujer. el viento me presto un par de alas para emprenderme en un vuelo donde no tenias ni un asiento.
Un manto de noche siempre en tu vista y una sonrisa siempre lista. Empezando la noche con un no me cabe una, terminaste con los ojos caídos como caídos los hombros. No entiendo las miradas que te cubren. Y en las risas dialogamos. Solo el buen rato de danzar en los trapecios de un varón.
Eras el humano que anhelaba para la construcción de los días y los besos cotidianos, y vi como dejaste que nos pase el tiempo como una estampida hasta separarnos. Te vi mantener las manos atadas por no se que soga invisible, pero cuanta fuerza tenía. Te dejo pasmado, con los ojos mas pasmados todavía viendo inevitablemente como nos distanciábamos sin hacerte parte en el asunto. No quería cobardía en el amor, no. Cierro los ojos apaciguando el calor del verano, y apareces entre los parpados abrazándome. Nostalgia amor, nostalgia. Que sensación con tanto nombre. Brotan simplemente brotan las lagrimas. Y yo no sabiéndome explicar a la cara compungida que te fuiste dejándonos, echando culpas, y poco hacer. Y simplemente lloro, como si tendría que sacar charcos estancados donde te llore sin saber. A que fuerza finalmente le llamaste amor. 

11.16.2013

tu mano entre dormida en mi rodilla,
un vaivén de olas eran tus dedos,
desde la caricia de un viento

no espero mas que lo que quiero,
y de pronto en el mapa no sos.


ofrecen tus pliegues tantos banquetes,
y sin darte por enterado
hay cerraduras en casi todas las palabras.
de pronto es un lenguaje nuevo el que nos hace besarnos sin bocas.
y sentados en el viento, del lado del sol.
vemos como podemos mover nubes.

hay cerraduras,
vemos tantas llaves que inventamos cerraduras.
después de la lucha de egos, vaciados de.
dos distancias entre los brazos.
para que.
para que me llenes con un simple gesto nuevamente.
cerraste mis ojos, te decidiste a hacerme imaginar.
es que en tu cuento adivinaste que estaba mi  pasión.
y una simple coincidencia de vivir:
amar las historias ajenas que sentimos habitar.


Te sentí temblar citando a Cortázar, tus músculos eran la nube tierna en el agua. un abrazo no es la medicina pero en la danza no te quería dejar solo. bajaste, me miraste fijo, tus ojos no sabían como hablarme ese mensaje que llevas en el brillo de tus pupilas. te se comprender, es que soy esa tierna luna en el agua para aquel. y en plena vigilia nuestras pieles se abrigaban, alimentaban las células para emprenderse en mimos pasajeros. un poco de calor para esos dos fuegos en tu cara, un poco de poesía para mi panza.

11.14.2013

43

hay una confusión esta tarde noche.
se pone el sol, se desprenden los colores del cielo
y por debajo del ruido de los arboles



están mis pelos,
no sabiéndose en que parte te desean.

hay tantos atributos a la belleza, estancados en la superficie. no tienen fondo, no parece haber mar.
ay, pero intrigante. la sonrisa se hace oda en tu boca, y la poesía es la mínima interpretación del placer con tu pequeño gesto de reacción a la alegría
ojos que sobre los míos no me caben.
mano que acaricia mas que la mía,
pobrecitas como se contienen.
nunca le gusto al cariño medirse.

y descubrió.
se puede estar tan cerca de un cuerpo, casi siendo un misma gota de transpiración.
Y al lado de ellos, una ventana que lleva a un paisaje desértico donde solo a kilómetros y sin extrañarse están dos amantes.

aclaración. la vale, a la.
hay una pared que va conmigo, se planta de frente cuando desconozco, me.
bueno. del otro lado estas.

11.11.2013

Pudiendo ver el calor del hueco que generaba tu entrebrazo y abdomen se le hizo imposible a mi pecho no querer dejarse cuidar. Aferraste tu cariño de la noche a mi espalda, seguiste los pulsos de la música mientras no dejabas de ser un techo precario pero real en mi piel. se instalaron los ojos en un marrón y verde, que tenían el privilegio de ser pigmento fuego. se instalo todo tu calor, que grita por darse. y ese grito no es mas el que a mis pies los hacen caminar, no buscan compañero, creen no poder haber sentido tanta casualidad y pasión. creen en algo nuevo, que por ahora no saben ver. están en proceso, lo saben tus manos. Pueden arder si saben de minutos por algo verdadero.
Tardía en la noche, o justo a tiempo para que lo relojes cuenten su mentira.
La transparencia naranja de la luna en la sabana negra que nos cubre, fresca y presente.
En los ojos transcurren seis ojos, tres miradas, un amor, un cariño, un beso arduamente justo.

La almohada me incomoda, las pestañas se abrazan en su solitaria presencia.
Los abrazos no están, y por mas que estén se sienten no ser.

Serse con las estrellas la luz que enciende en las inmensidades.
Serse el romanticismo de un pequeño ser vivo en los vivos gigantes.
Botánica de las hojas, sus formas y clorofila, perfecto color en mi piel.
Dame tu savia nutritiva, mojame de tu vitalidad, de tu abrazo natural.

Ese abrazo que se perdió. No es mas que encontrarse en otro camino.
Que brazos hoy cubren y no tienen calor. Que brazos a estas alturas de las noches.
Seis ojos, tres miradas y ni uno comparte las ganas de colorear con el aguado de la niebla,
rehacer los naranjas que nos propone el cielo. En la plena espontaneidad del bienestar.

Romper, quebrar.
Botánica amada. Creceme hojas, vamos a descubrirte tu belleza.
Y hagamos algo por el vecino.
Desempolvemos viejas pasiones, llenemos el libido con risas, para inflarlo de poesía y valentía.

11.09.2013

ahí esta. el que abraza. el que sabe abrigar por mas pasajero, gana los besos y la ternura. pasajero de momentos, momentáneo, de pasajes. llévame tranquila, vamos a la diversión sin esperar grandes túneles y almohadones donde aventurarse y descansar
Un abrigo se va. una compañera que abandono el micro. la perdida. la elección de no doler y construir.

11.07.2013

Obreros de los días. Miran a los ojos de los que bailan sus pensamientos en el aire. Giran hacia las hojas, las observan verdes, incitadoras con el movimiento que el aire les proporciona, los llenan de oxigeno y de perfume. No es perfume a flor, es perfume a vida. Pulsando en cada sujeto, sujeto planta, sujeto amante, sujeto almacenero. Los sujetos que hay que identificar si son los obreros de los días, construyendo una sonrisa, mirando una pan al cortarlo y pidiendo que se cruce alguien con quién entablar una semi conversación bien arraigada a la boca, que pide soltar esas palabras que le gusta pronunciar. Construyendo toneladas de sentimientos, conglomerandolos en ladrillos y dejándolos en alguna pared que construye la piel de aquel amador de la pesca, en aquella comerciante que en sus tiempos libres toma las boletas para dibujar pequeños círculos que no son una obra mas que de placer. Entra el policía le pide que le de cosas gratis, entra el ladrón le pide que le de cosas gratis. Uno mata al otro y es ley, uno mata al otro y es delito. Ella anota en sus pelos: No abrazar a uniformados, siempre estar atenta. No estar atenta con el que vino y me dejo una sonrisa, no era para mi era para su hermano, y fue el comienzo del amor. Un amor que durará de por vida. Me aprendió, me adoro, construyo una arboleda que dio oxigeno justamente el que me estaba faltando, vio en la falta el resto, y se dispuso a amar. Nos fuimos, seremos. Obreros de los días.