5.22.2016

entre todos los cuerpos bailando
nos invitamos con las miradas
nos conocimos con la libertad
en la liberación de cada parte del cuerpo
entre las historias de las canciones de tu país
en ese dialogo,
disfrutar las risas
la practica del besar y bailar
dos jóvenes viviendo
sus felicidades nocturnas



5.14.2016

no somos dos objetos,
se viven dos cuerpos.

somos la construcción de placer de un otro,
ese otro esperando a ser develado
por la mirada del que lo desviste.
y dentro del como desvestir
se descubren ambos.

son cuatro ojos, 
registrando que su no función
promociona animaladas salvajes
pasadas e históricas

dame la negrura de tus odios escondidos,
déjame las manos blancas sin control.
desprendamos de la conciencia a lo místico
viviendo los mas primitivo que se nos ofrece hoy y acá.
vivamos la historia de la humanidad. 

quede sin sed,
la garganta solo bebe lo que embriague.

no se cerrar los ojos,
sin desvestirte.

ni se mirar mas allá,
de mis imaginaciones.

de alguna manera me convertí,
(todavía no se muy bien por que)
en una constante creación de escenas,
Esperando a ser representadas.

Una constante viajera,
de un mundo placentero.
Un mapa a desmitificar,
a recorrer, a descubrir.

De alguna extraña manera,
el cuerpo se me convirtió
en obras de sentires y vivencias:
solo con dos colores,
blanco sobre negro,
negro sobre blanco.

y un calor en el centro de todo centro
recreado por los goces.



5.09.2016

me gusta la negritud de tus manos
las asperezas que se funden en mis humedades

no reconozco el tiempo
mas que el calor de los vapores
me desprendo fuera de mi
invitando a todo tu cuerpo

cada musculo diseñado
para bailar con el mio
que tan bien diseñado
enloquece en los huecos de tus formas

es la noche, es tu balcón,
son las sabanas con la perdida de su funcion
y la resignificacion en nuestros juegos,
son los vecinos espectadores de mil ojos
los mil ojos de un edificio
que miran a quienes se olvidaron de su tiempo y espacio
y recordaron a su salvajismo.



la noche nos viste de salvajes
es la oscuridad de la ciudad
es la mugre de nuestras cotidianidades
lo simple del estar danzante
la danza de dos cuerpos
que poco interpretan arte
mas se entregan a la humanidad
al placer de ser un humano

descubriéndonos sentidos ocultos
algunos perdidos, que se despiertan
una mordida, una herida,
enloquecer, por instantes
no ser, mas que dos, que son
mas allá de sus cuerpos
en la unión de dos goces.



si había imaginado
supere la creación:
reír, comer, y gozar.


en ningún momento somos presente,
es un acuerdo tácito que anula pasados y futuros.
solo los tiempos que se funden en los cuerpos.
regalarle al otro abrazos de los mas dulces para su semana
que le dure el calor, lo que le pueda abrigar el alma.
que sienta el goce en las manos entumecidas y los pies acalambrados.
en lo oscuro, se cierran los ojos y recuerdan que las noches son calurosas
en los fríos del conurbano.